Y no puedes imaginarte lo vulnerable que eres, y solo eres el recuerdo de esta foto... nunca imaginastes que serías tú.

lunes, 28 de febrero de 2011


Y, para matar el tiempo, mientras aguardo la muerte, fumo finos cigarrillos ante la nariz de los dioses.
Jules Laforgue

sábado, 26 de febrero de 2011

Dios sabe por qué me comporté así. Entonces me inventé incontables razones, pero, en último término, probablemente todo se reducía a la desesperación. Estaba desesperado, y, frente a tanto cataclismo, me parecía necesaria algún tipo de acción drástica. Deseaba escupirle al mundo, hacer algo lo más extravagante posible. Con todo el fervor y el idealismo de un joven que ha pensado demasiado y ha leído demasiados libros, decidí que lo mejor era no hacer nada: mi acción consistiría en una negativa militante a realizar ninguna acción. Esto era nihilismo elevado al nivel de una proposición estética. Convertiría mi vida en una obra de arte, sacrificándome en aras de tan exquisitas paradojas que cada respiración me enseñaría a saborear mi propia condena. Las señales apuntaban a un eclipse total, y aunque buscaba a tientas otra lectura, la imagen de esa oscuridad me iba atrayendo gradualmente, me seducía por la simplicidad de su diseño. No haría nada por impedir que ocurriera lo inevitable, pero tampoco correría a su encuentro. Si por ahora la vida podía continuar como siempre había sido, tanto mejor. Tendría paciencia, aguantaría firme. Simplemente, sabía lo que me esperaba, y tanto me daba que sucediera hoy o mañana, porque sucedería de todas formas. Eclipse total. El animal había sido sacrificado; sus entrañas descifradas. La luna ocultaría el sol y, en ese momento, yo me desvanecería.

Paul Auster.

Se puede matar al soñador pero jamás al sueño.
David Abernathy

Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta. Estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande, y eso que las he tenido de muchas clases. SÍ, podría unir mi vida uniendo casualidades. La primera y la más importante fue la peor…
Los amantes del círculo polar.

miércoles, 23 de febrero de 2011

No quiere echarle nada en cara, pero no puede dormir por las noches; sabe bien que lo importuna con su amor y se imagina lo feliz que estará ahora sin ella pudiendo tomarse un respiro; sí, ha comprendido que le resulta pesada; y sabe también que es demasiado débil para cambiar su destino, siempre atravesado por multitud de mujeres; sí, lo sabe, no protesta, pero llora y no puede dormir...

Milan Kundera

martes, 22 de febrero de 2011


Por ejemplo: va por la vida como por un valle; a cada rato encuentra a alguien y le dirige la palabra; pero la gente la mira sin comprender y sigue su camino, porque su voz es tan débil que nadie la oye. Así es como me la imagino y estoy convencido de que ella también se ve así: como una mujer que va por un valle entre gente que no la oye.
Milan Kundera

Cuando la espera se hace larga, todo le que te espera fuera es el caos.

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